El césped

sábado, 30 de enero de 2010
¡Qué bonito es el césped! Uno se compra una casa en la que tienes oportunidad de poner algún árbol, alguna plantita y como no, el tan deseado césped.
Y empezamos a hacernos ideas sobre cómo vamos a jugar encima de él, cómo vamos a tumbarnos después de darnos un chapuzón en la piscina y cómo disfrutarán los niños jugando en el tan deseado césped. Pero él tiene otros planes distintos de los que tenemos nosotros. Él tiene pensamientos malignos y su fin es hacernos la vida imposible. Tú empiezas con muchas ganas preparando el terreno, echándole un buen abono, rastrillando la tierra, quitando todas las malas hierbas, poniendo redes para que los pájaros no se coman las semillas y regándolo con suficiente agua. Nos ponemos día tras día a observar el terreno a ver si empieza a salir algún pelillo, alguna brizna verde y nos empezamos a desilusionar viendo, que sí, efectivamente sale, pero no por igual en todas las zonas... y ahí empieza la guerra entre el césped y nosotros. Se lo comentas a amigos y vecinos y, claro, como no, cada uno te da su receta; y pruebas todas esas recetas con la esperanza de que tengan razón y pensando que ellos sí entienden y que tú, no.

Pero después de probar todos esos remedios que te han dado, que si "echa tal o pascual abono", que si "necesita que lo riegues más", que si "pon tepe" (que es ese césped que ya viene crecido y enrollado y que sólo tienen que extenderlo y unirlo). Ésto hecho por profesionales y aún así tampoco funciona. A la semana vas viendo cómo se va quemando "el mamón", y tú echándole agua y más agua. Y ves que empiezan a salir setas, cardos, malas hierbas, entonces decides quitar el tepe y sembrar trébol enano, que te han dicho que no necesita mantenimiento ninguno, apenas un poco de agua, y descubres que, efectivamente, va saliendo pero como el césped ...no sale igual por todos lados! y  al mismo tiempo sale junto a ese césped.Y luego está el trébol enano que tú has visto cómo lo tienen en los parques públicos y lo bonito que hace cubriéndolo todo y apenas levantándose unos centímetros del suelo. Pero resulta que al tuyo le ha dado por crecer y ser el hermano mayor de su puñetera familia, y llega casi hasta la rodilla.
Y cómo no, todos tus vecinos alucinando con esa mezcla de césped, trébol y calvas por doquier, y todos diciéndote que no tienes ni idea y que a ellos no les cuesta nada tener el suyo en buen estado. Pero claro después de estar luchando durante siete años uno aprende de la situación y descubre que existe una cosa que se llama césped artificial y que hace que tengas la parcela perfecta y siempre verde, y llegan tus vecinos y empiezan a confesarse sobre sus parcelas y a decirte que están hasta las narices del trabajo que dan y que si les puedes enseñar ese césped artificial, que ellos también lo quieren poner.
Ahora estamos a punto de montar una tienda de maquinaria de segunda mano relacionada con el césped y que nunca más volveremos a utilizar.

La regla de tres

miércoles, 27 de enero de 2010
En estos días he podido comprobar y no con poca preocupación, al tener que ir a hacer unas gestiones al banco, que parece ser que no es necesario que las personas que trabajan en las sucursales bancarias, tengan necesidad de conocer como se hace una simple regla de tres.


Me explico. Al explicarles que necesitaba averiguar qué tanto por ciento me correspondía de un dinero, ellos se limitaban a ofrecerme la calculadora de la entidad para que sea yo el que haga la operación, no vaya a ser que ellos se equivoquen y al meter la pata, luego se lo echemos en cara. Digo esto preocupado porque me ha pasado en dos sucursales del mismo banco y en los dos sitios se limitaron a ofrecerme la mencionada calculadora para que yo haga el cálculo, informándome de que es para que ellos no les genere ninguna consecuencia negativa del tipo de una queja por parte de los clientes.
Ahora yo me pregunto. ¿Qué pasaría si la persona que quiere hacer la misma operación es una persona con escaso nivel de matemáticas básicas y nulo conocimiento de lo que es una regla de tres? Me imagino a esa persona saliendo de la sucursal sin poder haber hecho lo quería y con la sensación de, ¿en qué manos está nuestro dinero, que una persona que trabaja en la banca no sabe hacer la mencionada operación?
Me imagino los requisitos que se piden para entrar a trabajar en un banco: "Se necesitan personas que puedan vender cualquier producto bancario, con don de gentes, que quieran cobrar poco, pero no necesariamente con conocimientos de cálculo matemático".
Luego está la falta de seriedad por parte de estas personas que, cuando te dicen mañana te llamo y de digo algo acerca de…, pues eso que nunca te llaman y eres tú que estando nervioso, porque no te llaman te tienes que molestar en estar llamando a la oficina bancaria y casi siempre recibiendo la misma respuesta: “En estos momentos no está, ha tenido que salir a no se donde , pero cuando llegue le digo que le llame”. Claro y tú pensando que sí, que cuando llegue te llamará.
Háganselo revisar por favor, que su activo más importante son sus clientes.

La rutina

Es increíble lo que nos puede afectar el no hacer las cosas del día a día siguiendo unos patrones.
Estamos acostumbrados a seguir unos pasos en un orden determinado desde que nos levantamos, hasta que llegamos al trabajo, colegio o donde quiera que tengamos que ir cada día al levantarnos.
Generalmente cada uno de nosotros tenemos una manera de hacer las cosas en un orden de prioridades. Nos acostamos cada día, pero sabemos que al levantarnos seguiremos la rutina de nuestros actos, como siempre.

Cada uno tiene sus formas de hacer las cosas. A mí me gusta levantarme, ducharme, desayunar si estoy librando, pero con un cacao, ya que cuando trabajo nunca tomo cacao en casa y lo que me apetece es café, y además fuera de casa. Siempre que trabajo, nunca desayuno en casa, sencillamente por esas rarezas que tenemos cada uno de nosotros.
Es como determinados platos de comida, que sólo se comen fuera de casa porque se desspierta unas ganas extrañas de comer algo que de otra manera no nos comeríamos en nuestra casa.
Pero a lo que voy es a que si un día de esos en que por cualquier motivo se nos cambian esos hábitos de conducta estamos perdidos. Nos sentimos extraños, acelerados, enfadados, y todo porque nos han descuadrado los tiempos que destinamos para cada una de esas tareas diarias.
Puede ser que nos hayamos quedado dormidos, se nos haya roto el coche, una llamada de teléfono o cualquier otra cosa que haga que no sigamos con nuestra rutina.
Mi consejo para cuando nos pase esto, es tomárnoslo con mucha tranquilidad y de ahí el dicho de “vísteme despacio, que tengo prisa”.

El ruido

lunes, 25 de enero de 2010
Yo no sé si cuanto mayor se hace uno, más le molestan las cosas de los demás, al menos a mí me lo parece.
Llevo ya bastante tiempo quejándome del ruido que generan otras personas a las que les tiene sin cuidado el perjuicio que puedan causar a terceros.


Por ejemplo cuando llegan las fechas en que todas las poblaciones celebrar sus fiestas y se hacen conciertos por doquier. Parece que a nadie le preocupa que al lado de donde se esté celebrando el evento de turno pueda haber personas que estén enfermas, niños durmiendo, animales a los que los ruidos les vuelven locos, y que en el caso de los perros pueden que les hagan estar ladrando toda la noche y que, de paso, todos sus vecinos tengan que sufrir las consecuencias. Puede haber personas moribundas, a las que no creo que se les este teniendo el debido respeto. En fin tampoco pretendo que las personas cambien, aunque me gustaría, pero he podido comprobar que cada vez que le hago alguna reflexión a alguien sobre esto, siempre me encuentro con la misma respuesta y es que para una vez que son las fiestas al año, nos tenemos que aguantar, como si las personas que he dicho antes se tuvieran que poner enfermas en otras fechas distintas para no aguar la fiesta a los demás.
Es un problema como casi siempre de educación y de respeto hacia las demás personas. Yo me pregunto: ¿no sería conveniente celebrar todos los conciertos en algún sitio retirado donde no se moleste a nadie y donde todo el mundo pueda disfrutar de la fiesta?
Me hace mucha gracia las normativas sobre ruido que se hacen y luego uno se pasa todo el día viendo como se la saltan a la torera todo el mundo.
Por ejemplo, llega el verano, ese tiempo en que muchos de nosotros abrimos las ventanas para dormir por la noche con un poquito de fresco , ya que la casa es un horno y no es plan dormir con el aire acondicionado, y siempre tenemos el mismo problema, llegan los motoristas con esas votos haciendo ruido por el tubo de escape y se pasan toda la noche pasando por delante de las casas para con el ruido que hacen ayudarnos a dormir.
Como siempre es tema de educación, porque si los padres de esos chavales les enseñaran que hay que respetar el descanso de los demás otros gallo nos cantaría, pero que pretendo, si seguro que los padres han ido a comprarles la moto a la tienda y seguramente los padres cuando fueron jóvenes hicieron algo similar.
Espero haberles tocado la fibra sensible.

Las ofertas

Se habrán fijado que últimamente estamos rodeados de ofertas por todos lados. Eso está bien, sobre todo para los compradores compulsivos, o que como yo les encanta ir de compras.

Hablando de compras, les voy a dar un consejo a todos los hombres que, cuando van a las tiendas sobre todo de ropa y complementos, con sus parejas, acaban generalmente discutiendo, ya que tenemos un gen, que ellas no poseen y que nos hacer discutir con ellas siempre que tenemos que soportar una larga jornada de idas y vueltas por las shops. Mi consejo es el siguiente. Cojan a sus parejas y enciérrenlas en un vestidor. Ustedes vayan llevándoles prendas de cinco e cinco, para no saturarlas y de ese modo no tendrán que marearse siguiéndolas por todos los percheros.
La cosa es clara, creo que a todos sabemos cómo nos gusta ver vestidas a nuestras parejas, pues entonces es tan sencillo como que nosotros les elijamos las prendas con las que queremos verlas vestidas.
Bueno que me estoy saliendo del tema. Es curioso que encontremos productos tan rebajados, aunque por otro lado es normal, debido a la crisis; pero esto no les influye al tipo de personas a las que me quiero referir en este artículo. Digamos que hay personas que, como yo les da igual las ofertas que haya, porque generalmente nunca nos fijamos en p0recio de las cosas a no ser que sea algo excesivo. Y luego hay otro tipo de personas que viven siempre pendientes de las ofertas que hay en todos los sitios.
El otro día conocí a una de estas personas que, es capaz de comprar en un supermercado y llenar el carro por tan solo 30 euros. Claro que me imagino que tener que estar pendiente de todas las ofertas que salen en todas las tiendas tiene que llevar mucho tiempo, aunque con internet hoy en día todo se agiliza mucho más. Pero lo de ésta persona en concreto es de película, ya que es capaz de ir a la típica charla que te dan en algún lugar costero, para ver si te venden un apartamento, sólo porque te regalan una cámara de fotos o, capaz de comprarse algo que sea 2x1, aunque no lo necesite para nada. Por ejemplo dos canoas aunque nunca vaya a ir a ningún río, pero bueno estaban de oferta y nunca se sabe si las vas a necesitar.
Y yo pensaba que era un comprador loso. Me he quedado loco al lado de esta persona, que prefiero no nombrar para que todo el que tenga una tienda no se lance a venderlo todo lo que tiene con la excusa de que van hacer ofertas.
Tengo que reconocer que gracias a este tipo de personas te enteras de auténticos chollos y que yo he podido aprovecharme de algunos de ellos.
Gracias.

Los manitas

sábado, 23 de enero de 2010
Creo que se va perdiendo eso de que las personas procuremos arreglar las cosas del hogar por nosotros mismos. Hubo un tiempo en que todo lo que se tenía que hacer en casa, en la finca, en el coche, generalmente lo hacía uno mismo. Hoy en día nos hemos acostumbrado, aunque paguemos por ello a llamar a alguna persona para que realice esos trabajos, que por otra parte si pusiéramos un poco de nuestra parte, podríamos hacerlos nosotros mismos y ahorrarnos mucho dinero. Al margen de la satisfacción que da ver el trabajo realizado y terminado por nosotros mismos.
Además, tengo la impresión de que generalmente quedaría mucho mejor, dado que es para nosotros.

Entiendo que hoy es difícil hacer determinadas cosas, ya que, por ejemplo los coches cada vez los fabrican con mayor tecnología y es imposible siquiera cambiar una bombilla, pero estoy convencido de que hay muchas otras cosas que sí podemos hacerlas y además pongo como ejemplo mi caso.
Como me dijo mi madre una vez: “Tú no tienes vergüenza; te has pasado toda la vida viviendo en casa sin cambiar una bombilla y ahora no paras de hacer cosas en la tuya”.
Y hablando de manitas, me viene a la mente un amigo mío, les sonará de uno de esos que me hace algún comentario y que firma como “el estirao”. Lo de este chaval sí que es digno de estudiar en los colegios. Se ha fabricado su casa casi entera, pone cosas en la casa, que ni siquiera, fontaneros, albañiles, o electricistas, son capaces de poner. Se ha construido un coche todoterreno comprándose dos y se ha ido con él Mauritania y ha sido capaz de volver. El tío está todo es día inventando cosas, pero ahora en serio, no es necesario llegar a los límites de mi amigo para ahorrar dinero.
En serio amigos, yo sé que al principio cuesta, pero con un poco de ganas y herramientas por doquier todo se puede hacer y además vuestras mujeres os lo agradecerán.

El ser humano

A veces me pongo a pensar en las noticias que se leen y escuchan en los medios de comunicación, y realmente acabo alarmado, viendo que no se escuchan nada más que noticias sobre asesinatos, guerras y demás.


Si se paran a reflexionar al respecto, creo que llegarán a la misma conclusión que yo. Quiero decir que, ¿no les parece que al menos la mitad de la población tiene genes destructivos? Y si no echen cuentas de que día tras día se escucha que alguien a matado a su pareja, o a parte de su familia. Es que casi todos los días tenemos la misma historia.
Y yo me pongo a pensar acerca de todas los presos que hay en las cárceles y de todos los que faltan por entrar. El que no ha robado ha matado, o cometido algún delito. Quiero decir que todas esas personas , que no son pocas, llevan algo dentro de ellas que, les hace querer infringir el mal a los demás de cualquier manera.
Y es que el ser humano, creo yo, tampoco necesita que se le anime mucho para pensar en hacer el mal, pues yo creo que, cuando se disfruta con el sufrimiento de los animales y de ello tenemos suficientes muestras, “véase los toros, las fiestas populares o como tratan en los pueblos a los perros y demás ganado”, pues me da que pensar que debe de haber una línea muy fina a pasar a disfrutar con el sufrimiento de las personas. Y de ahí los casos de los que utilizan la fuerza física para utilizarla contra sus parejas, aparte del terror psicológico que les hacen pasar en el interior de sus moradas, siempre comportándose como cobardes, ya que si lo hicieran de puertas para afuera se encontrarían con esas otras personas que no tienen ese gen destructivo y se les podrían echar encima.
Hagan un cálculo aproximado de delitos que se cometen en todo el mundo y de todas las personas que están en guerra o dentro de cárceles o reformatorios y se encontrarán con un dato espeluznante acerca de la cantidad de personas que llevan dentro de sí ese no se que yo, que les hace comportarse de esa manera.

Los jóvenes

Intentaré dar una solución al problema con el que se están encontrando muchos jóvenes y que se encontrarán otros muchos más para encontrar trabajo.

Se me vino a la cabeza escuchando lo que se oye hoy en día acerca de la generación ni-ni. Jóvenes que ni estudian, ni trabajan. No quiero decir que todos sean iguales, sino que creo que no se les ha sabido dirigir como es debido y que necesitan una ayuda para que vean que no todo es tan malo y que se pueden hacer otras cosas.
A ver yo creo que ha habido una generación de chavales a la que sus padres han querido que a toda costa estudien una carrera, ya que muchos de estos padres no pudieron tenerla y entiende que con una buena formación académica, siempre tendrán más posibilidades de encontrar un mejor trabajo. Y efectivamente, así ha sido durante algunos años hasta que el mercado se ha saturado de chavales con carreras universitarias y claro está se ven con una buena formación, pero que no tienen donde entrar a trabajar y como dentro del ámbito escolar, no han sabido dirigirles por el buien camino para que no se dieran de bruces con la cruda realidad, pues los chavales se deprimen, y claro, a vivir de los padres hasta que pueda vivir de los hijos.
Parte de este problema se solucionaría si, en sus casas y en los colegios se fuera haciendo un seguimiento sobre esos chavales y se fuera viendo para que tienen actitudes, porque todos estaremos de acuerdo en que no todo el mundo sirve para estudiar, ni para hacer determinadas cosas.
Una recomendación que yo les haría, es que procuren tener una buena formación académica, que está muy bien tenerla, pero que existe otro mundo como es el de los oficios, y si no que alguien me diga si cuando vienen a hacernos algún trabajo a casa, no nos piden el oro y el moro y encima generalmente nos hacen el trabajo mal. Intentar aprender un oficio, ser profesionales, que últimamente cada vez cuesta más encontrar gente que haga bien un trabajo, ser honestos y os irá muy bien en la vida. Luego si queréis seguir estudiando, pues lo hacéis , pero ya tenéis una forma de ganaros la vida.
Por último un mensaje dirigido a los que nos dirigen los destinos. Tenéis que pensar en que es lo que va a necesitar nuestra sociedad dentro de 10, o quizás mas años, para que podamos ir dirigiendo a nuestros hijos por buen camino.

Los miedos del embutido

viernes, 22 de enero de 2010
¿ Alguien se ha parado a pensar en los miedos el embutido? A que no.
Si lo pensamos un momento, es triste que para que nosotros disfrutemos de los embutidos, ellos tienen que pasar un pánico horrible.

De pronto ven como de estar dentro de un animal pasan a que se les martirice dándoles diversas formas y metiéndoles en unas camisas de fuerza de las que no pueden escapar. Llega un momento en que se relajan después de pasar por ese trauma, visto que se encuentran en una gran habitación con otros amigos a los que les han torturado de la misma manera. Se cuentan cosas acerca de cómo han llegado hasta allí, y así van pasando los días hasta que de nuevo les llega la incertidumbre, al ver como los separan a algunos de ellos y los meten dentro de un recipiente, que a su vez es transportado en el interior de algún camión.
Se convencen de que les van a dar un paseo y de que por fin los van a dejar libres, pero cual es su sorpresa, cuando de nuevo se encuentran en otra habitación llena de luces y, con mostradores. Pero esta vez hay mucho más ambiente y además a todos ellos les han puesto sus mejores galas y además les han puesto unos números, que ninguno entienden lo que significa. Y vuelve a pasar lo mismo se acostumbran y hacen nuevos amigos, aunque de vez en cuando ven como algunos de ellos van mermando y lo achacan a un bajo estado de forma.
Un buen día llegan a un sitio cálido, con voces desconocidas y materias primas diversas, y a todos ellos los tienen metidos en un sitio en el que hace muchísimo frio, y de repente llega el momento en que no entienden porque hay una máquina que hace un ruido atroz, que no les gusta nada y que además corre mucho sin moverse del sitio. ¡Qué angustia!
Se van dejando en el camino momentos inolvidables junto a sus seres queridos y se van preguntando: ¿a dónde iré ahora?
Para todo aquel que disfrute con el embutido. Ellos también tenían sentimientos.

Hay otra manera de ser

miércoles, 20 de enero de 2010
A las personas se nos pueden englobar en diferentes tipos, pero a mí de los que me apetece hablar hoy es de las personas que van por la vida con una sonrisa constante y de las que no.


Yo creo que pertenezco a las del primer grupo. Me gusta levantarme por la mañana con buen humor. ¿Para qué levantarse con gesto retorcido? Estoy convencido de que si no lanzas hacia los demás una actitud positiva, se te vuelve todo en contra. Yo me pongo una canción que me guste, que me anime y ya comienzo el día de una manera estupenda.
Ahora creo entender porque a las personas les da por ir haciendo el mal desde que se levantan. Los ves conduciendo y haciendo lo posible por fastidiar a los demás. Te encuentras con esas personas que transmiten una energía negativa en todos los trabajos y claro está llega el momento en que te encuentras con ello, porque están en todos lados.
Me gustan los programas de radio o televisión que generan buen rollo. Entiendo que solo personas que vayan por la vida de una manera feliz, pueden hacer ese trabajo para transmitir energía positiva a las personas que les escuchan.
Yo he pasado por muchos trabajos y me he relacionado con muchas personas y puedo decir que me encontrado con muy pocas personas que te hagan reír o estar a gusto en el trabajo o en su presencia.
Un recuerdo muy especial para todas esas personas que al llegar a un paso de cebra nunca paran cuando ven que hay personas que quieren pasar por el mismo. Me avergüenzo de la conducta del ser humano. Por favor pensar un poco en los demás, que pueden ser vuestros familiares, u amigos los que quieren pasar por ese paso de cebra que día tras día se asusta al ver que en cualquier momento se puede producir un accidente por culpa de la mala leche de las personas, no ya que no sean solidarias, sino que simplemente se limitan a saltarse a la torera las normas de circulación.
Espero haberles tocado la fibra sensible.
Todo con una sonrisa en la cara, nos irá mejor y atraeremos cosas positivas en nuestra vida.

El tráfico

lunes, 18 de enero de 2010
Es curioso que en casi todas las ciudades, las fuerzas políticas siempre se lanzan a la cara el tema del tráfico para hacer sangre de sus adversarios.
A mi modo de ver las cosas, da igual quien gobierne la ciudad en cada momento, o las ideas que se tengan para intentar solucionar el tema de los atascos. Lo que a los políticos les tiene que entrar en la cabeza es que da igual que se critique al que dirige la ciudad y que da igual todos los planes que se diga que se tiene para mejorarla. Las personas que conducimos somos los únicos responsables de que el tráfico sea insoportable día tras día. Nos da igual que estemos en un atasco durante hora y media para ir al trabajo y que nos pase lo mismo para volver a nuestras casas. Nos merece la pena, aunque siempre nos estemos quejando y ya saben lo que dicen… ¡Sarna con gusto no … !

He llegado a la conclusión de que las personas solo aprendemos si se nos toca el bolsillo. Propongo que se haga lo que se hace en otras ciudades europeas, y es que se les cobra a los automovilistas cada vez que entran al centro de la ciudad. Es la única solución, puesto que la gente no tiene conciencia y no se paran a pensar en el calentamiento global ni nada por el estilo.
Tema aparte merecen todos esos conductores que no respetan los límites de velocidad. Me hacen mucha gracia. Entras en un túnel limitado a 50 Km/h, y en vez de ir a esa velocidad, la sobrepasan en 6,7 u 8 Km/h. Hijos míos, si no vais a respetar la velocidad no hagáis el tonto y correr más, porque la diferencia haciendo lo anteriormente mencionado es tan insignificante, que además de quedar como estúpidos, resulta que no estáis ganando nada de tiempo.
Un mensaje para la DGT. Si queréis coger a los que corren demasiado, por favor, no indiquéis donde están los radares, y por favor más coches camuflados. Estoy cansado de ver como cada vez que sobrepasan los radares, empiezan a correr de nuevo para volver a aminorar la velocidad cuando se acercan a otro.
Recordemos que las señales están puestas para nuestra seguridad. Por favor respetarlas, que no vais solos en la carretera y en muchos casos dentro de los coches hay niños pequeños que no tienen porque pagar vuestras negligencias.

El aeropuerto

El aeropuerto es un sitio muy curioso en el que se encuentran todo tipo de personas y en el que puedes ver el funcionamiento del mismo o mejor dicho lo mal que funciona.

Es un poco un reflejo de lo que es nuestra sociedad y parte de otras sociedades de otros países.
Estás allí parado observando cómo se desenvuelven las personas y lo torpes que nos volvemos cuando tenemos que enfrentarnos a un mostrador para facturar el equipaje, recogerlo de la cinta o simplemente dirigirnos a alguna de las cafeterías que habitan en el mismo. Nos volvemos muy torpes y sobre todo se nota en personas que en sus profesiones son muy buenos y que tienen importantes responsabilidades.
Tema aparte merece lo mal que funciona el aeropuerto. Por ejemplo, si uno quiere enterarse estando en la planta de llegadas de los vuelos, que tal viene el de la persona que esperamos, pues se da la circunstancia de que deberíamos bajarnos a la planta del metro, puesto que a nadie se le ha ocurrido poner suficientes pantallas para que quepa toda la información en las mismas, pero si las han puesto en la planta del metro. Es muy útil, porque si uno va a verlas es posible que la persona que esperamos salga en ese momento y se vaya pensando que allí no ha ido nadie a buscarles.
Tema aparte para el precio de las consumiciones en las cafeterías y tiendas del aeropuerto en las que sistemáticamente nos atracan día tras día a los que tenemos que pasar largas jornadas en el mismo. Se da el caso de que pide uno un café y un bollo y te cobran casi 5 euros. ¿A alguien se le ha ocurrido pensar que al aeropuerto van personas mayores que necesitan sentarse en algún asiento?. Lo digo porque se han empeñado en quitar todas los asientos de todas las terminales; y por favor alguien que piense que los conductores de gran turismo necesitan zonas de parking gratuita en las terminales 2 y 3, para recoger a los clientes y no tener que llevarles andando hasta la terminal 1. ¡Y luego decimos que queremos al turismo!. Pues tratándolos así van a irse a otras ciudades donde no se les pongan tantos impedimentos, ya que para eso pagan, no para que desde que aterrizan tengan que empezar a hacer gimnasia para poder llegar al coche que han pagado para que les lleve a su hotel.

Mi coche

Una vez más mi coche me ha demostrado que tiene sentimientos y que no debemos pensar en los coches como algo material, sino más bien como una parte más de la familia que comparte con nosotros momentos inolvidables.
Anoche mi coche me demostró que se sabe cuidar muy bien él solo y que aunque intenten llevárselo a la fuerza unos desalmados y a pesar de que intentaron separarle de mí, el se las ingenió para que eso no pasara.


Como un jabato se portó. Me lo imagino dejándoles tirados a pocas calles de donde él me estaba esperando para regresar a casa. Ellos convencidos de que podrían llegar lejos con él y mi coche pensando…!que sorpresa os voy a dar!. Y efectivamente los dejó tirados y ellos con esa cara de no entiendo nada, pensando ¡pero que mierda de coche hemos robado, si no nos va a llevar ni a la esquina y me imagino a mi coche pensando,,, Soy viejo, pero sabio y con nadie estoy mejor que con mi dueño, que me trata muy bien, me hace las revisiones en su momento y siempre me está limpiando, para que cuando me aparque en un parking con otros coches, yo pueda fardar y poder codearme con los mejores.
Pero la vida es dura y a pesar de que el coche de cada uno, es único siempre llega el día en que hay que despedirse y este es el caso que en breves días voy a tener que afrontar. Mi coche se va a marchar con los demás coches sabios y va a emprender el largo viaje al paraíso donde va a encontrarse con viejos amigos y se podrán contar historias y anécdotas muy divertidas. Además le pondrán de beber todo el aceite y anticongelante que el quiera.
Por favor, no olviden a sus coches, que son parte de nuestra historia y de nuestras vidas.

Un día especial

sábado, 16 de enero de 2010
Pues si amigos, hoy es mi cumpleaños y la verdad es que me encuentro muy bien anímicamente hablando. Me siento muy unido a mi familia y voy viendo pasar el tiempo con alegría.

No soy de esas personas que ven con preocupación el cumplir años y que se sienten envejecer casi a diario. Además eso del paso del tiempo es muy relativo, porque les habrá pasado que ven a sus familiares cercanos y amigos y parece que no cambian. Es lo que pasa cuando se tiene un trato constante con ellos. Yo lo noto sobre todo con mi hijo, al que adoro, y al que no le noto ningún cambio en su físico, a pesar de que, debido a su edad va creciendo día a día. Lo mismo me pasa con mi mujer, de la que sigo enamorado, no como el primer día, sino más, ya que me ha hecho mejor persona y que es mi apoyo cada día. Está incluso más guapa que cuando la conocí.
No quiero olvidarme de mi madre a la que sigo viendo igual que cuando yo era pequeño y que es guapísima y la quiero mucho, aunque por motivos de trabajo no he podido verla todo lo que he querido. Mi madre sigue igual , por lo menos a mis ojos.
Son 37 años sí, pero los mejores de mi vida y quiero tener un recuerdo para todas aquellas personas que he conocido en mi vida y que han sido importantes para mí.
Me despido de ustedes teniendo la esperanza de que en el artículo que escriba a los 38 sea por lo menos igual que este y que además añada nuevos amigos, como en Facebook.

Todo pasa muy rápido

lunes, 11 de enero de 2010
Se han dado cuenta de que hubo un tiempo en que quedaban con una persona en un sitio y a una hora y no había forma de averiguar porque esa persona llegaba tarde. Me refiero a que no hace mucho sólo utilizábamos el teléfono fijo y no había más. Nos teníamos que aguantar con los retrasos sin tener información de los mismos hasta que la otra persona llegaba y te daba una explicación.
Ahora quedas con una persona y mientras estás yendo al lugar de encuentro estás hablando por el móvil con ella y diciendo todo aquello que le ibas a decir cuando llegaras. No podemos esperar, necesitamos saber, estar a la última en la tecnología.

Nos compramos un móvil y al mes se ha quedado obsoleto. Nos hemos gastado una pasta en el televisor de turno y al mes sacan uno con una tecnología superior y el tuyo lo encuentras a mitad de precio. Las personas parece que si no se relacionan a través del mesenger, chat, facebook y demás artilugios, no sabemos estar en estos tiempos. Ves a los chicos de hoy en día como manejan todas las nuevas tecnologías y te quedas loco. No les cuesta nada. Yo me alegro, pero no estaremos yendo demasiado lejos y dejando de lado las relaciones personales.
Creo que lo ideal sería intentar compatibilizar lo de antes con lo de ahora, ya que me da la sensación de que estamos creando una generación un poco superficial y que no sabe valorar suficientemente lo que es estar con amigos, disfrutar de una buena compañía y utilizar la imaginación. Veo con preocupación cómo llegas a casa de algún amigo o familiar y si tiene un hijo, no levanta la cabeza de la videoconsola de turno. No tienen conversación. Estamos haciendo niños autistas, que la única manera que conocen de relacionarse con los demás a través del ordenador o el móvil. Y por otro lado ¿es necesario que los niños tengan móvil desde tan pequeños?
Espero haberles tocado sus conciencias. Yo por mi parte seguiré disfrutando de una buena charla con mis amigos y a ser posible en persona.

Los que entienden de informática

A todos les habrá pasado que tengan un amigo o conocido que entienda de informática y del que intentamos aprovecharnos, en el buen sentido de la palabra, cuando viene a casa para que nos repare el ordenador que tenemos y podamos sacarle el máximo rendimiento dentro de nuestras posibilidades.


Es curioso y he podido comprobarlo muchas veces que, llegan, te instalan y desinstalan programas a su antojo, siempre diciéndote eso de que: "para qué quieres tal o cual cosa" o "porqué te has bajado no se qué cosa", sin darse cuenta de que casi todo lo que tienes en el ordenador te lo han puesto otras personas de esas que saben de informática.
Es común en todos ellos que después de instalarte lo que a ellos les parece que necesita tu ordenador siempre te lo hacen sin apenas explicarte nada y siempre de tal manera que no sabes cómo han hecho nada y qué pasos tienes que seguir tú, para que cuando ellos ya no estén puedas hacer lo que te han explicado de una forma tan escueta y rápida.
Creo entender que lo hacen para que no entiendas tanto como ellos y así no puedan fardar de todo lo que saben. “Es broma”. Yo se lo agradezco mucho siempre, pero por favor para otra vez, que la habrá, un poquito de más calma.
Un recuerdo muy especial para mi amigo Ángel, que si no fuera por él, este blog, no sería posible.

La lectura

Animo a todas las personas a que cojan un libro que les recomiende alguna persona y se enfrasquen en su lectura.
Es un llamamiento a todas aquellas personas que como yo no le prestaba la suficiente atención a este vicio tan maravilloso.
Yo empecé leyendo el Código Da Vinci. Se lo vi a varias personas y me llamó la atención que ni siquiera salían de sus puestos de trabajo para fumar un cigarro o tomar un café. Estaban tan metidos en las historias que leían que se olvidaban de lo que pasaba a su alrededor. Lo describo de esta manera porque es lo que me pasa a mí cada vez que leo un libro. Te transporta a otro mundo, y que mundo tan maravilloso.

Me quito el sombrero ante los escritores/as de libros como El último Catón, los de Carlos Ruiz Zafón, Los renglones torcidos de Dios, todos los que ha escrito Dan Brown y para mí uno de mis favoritos La historiadora, se lo recomiendo a todo el mundo.
Tengo que hacer una crítica negativa al respecto de lo que cuestan los libros. A mi parecer son demasiado caros y no todo el mundo puede comprarse todo lo que se publica precisamente por este motivo. Una recomendación que hago para que no tengan que echarse las manos a la cabeza cuando se empiecen a bajar los libros de internet o los audiolibros. Bajen los precios, no les vaya a pasar como a los discos y películas.
Viva la lectura, que nos hace más cultos y que conozcamos mucho más acerca de múltiples temas.

Un día en la nieve

Los que vivimos en Madrid no tenemos muchas oportunidades de disfrutar de la nieve, de modo que cuando cae una nevada como la de ayer, salimos todos a jugar y a participar de juegos con los niños.


Es curioso el efecto que produce una nevada en una ciudad como ésta. La ciudad se paraliza ya que no estamos preparados de ninguna manera. Es lógico, teniendo en cuenta que nieva una vez al año o cada más tiempo. Se cortan las carreteras, el aeropuerto lo sufre también teniendo que cerrar pistas y acumulándose los retrasos, los repartidores no pueden llegar a tiempo a realizar sus trabajos, pero luego tenemos el otro lado de la cara en el que los padres que no han podido ir a trabajar disfrutan con los hijos saliendo al parque y juntándose con los vecinos. Todo es alegría y diversión. Se cuentan anécdotas y chascarrillos, y se hacen fotos los unos a los otros.
Es un momento muy especial que se comparte con los hijos y con los amigos.
Me despido de vosotros, deseando que vuelva a nevar lo más pronto posible para que podamos tirarnos unas cuantas bolas, nos empapemos y nos acerquemos a la chimenea para secarnos tomándonos un chocolate caliente.

Un nuevo proyecto

miércoles, 6 de enero de 2010
No sé si les habrá pasado lo mismo que a mí. Yo ya he empezado algunos proyectos de negocios y siempre es lo mismo al margen del final des mismo. Unas veces para bien y otras para mal. Se comienza con una idea, se va uno alimentando de fantasía y de emociones, se le va dando forma dentro de la mente hasta el momento en que se empiezan a hacer gestiones para comenzar a hacer realidad esa idea.
Se siente miedo, temor a que la cosa salga mal, un hormigueo característico en el estómago y en este último caso como es el mío se siente seguridad ya que tengo la gran suerte de tener a mi mujer muy cerca de mí, que hace que todas las ideas que se me pasan por la cabeza vayan cogiendo forma de una forma normal y razonable ya que uno es bastante propenso a exagerarlo todo, seguramente por la emoción de ese nuevo proyecto.
Como habrán podido deducir de mis palabras voy a comenzar una nueva aventura y tengo la sensación de que me irá bien porque tengo todo el apoyo y buenos consejos de mi familia.
Una dedicatoria muy especial para mi mujer.

El precio de las cosas

Hablamos mucho acerca de la crisis y de lo mal que lo están pasando las personas y las empresas para poder seguir adelante, pero se han parado a pensar que parte de la culpa de que esas empresas lo están pasando mal, la tienen ellos mismos.


Me refiero a que tengo la sensación de que aquí todo el mundo se ha querido hacer de oro en muy poco tiempo. Pongamos ejemplos: El otro día vi un jersey en una tienda con un descuento increíble. Costaba 307 euros y lo habían rebajado a 24 euros, y aún así le ganan dinero. Los coches, descubrimos ahora que cuestan bastante menos de lo que habíamos estado pagando por ellos y los pisos cuestan la mitad de lo que nos estaban pidiendo por ellos. Y aún así ganan dinero. Que no les den pena, que se han estado riendo de nosotros y nos han estado robando con una sonrisa en los labios y ahora tenemos que aguantar que nos digan que lo están pasando mal.
Otro comentario aparte para todos aquellos jefes y dueños de empresas que cuando las cosas iban bien, no se preocuparon de guardar para cuando vinieran las vacas flacas y que normalmente lo solucionan despidiendo a parte de sus plantillas por no haber hecho un buena gestión en sus empresas.
Espero haber tocado las conciencias de todas esas personas egoístas que solo pensaron en ellos mismos y que ahora se lo hacen pagar a sus empleados.

La felicidad

La felicidad tal y como yo la entiendo es llenar tu vida con todas aquellas cosas y personas que hagan que te sientas contento y que disfrutes de la vida.
Todas las cosas materiales están muy bien, pero si además tienes la gran suerte de poder disfrutar de ellas junto a las personas que quieres, eso es lo mejor de esta vida.
Tengo una mujer maravillosa y un hijo que hace que cada día aprenda cosas nuevas y que hace que cada día que trabajo quiera volver a casa pronto para disfrutar de ellos dos.
Por si esto no fuera suficiente tengo la gran suerte de coincidir en casi todos los temas importantes que nos conciernen a mi pareja y a mí.
Siempre se puede tener más y mejores cosas, pero nunca podré tener una familia mejor. Los amo y adoro y espero poder seguir disfrutando de ellos por muchos años.
Deberíamos tomarnos un tiempo para pensar en todo aquello que es importante para nosotros y descubrir que tenemos más de lo que necesitamos.
Espero que les haya tocado la fibra sensible.

Gestiones en la Administración

martes, 5 de enero de 2010
Les habrá pasado alguna vez aquello de tener que hacer alguna gestión en la Administración y siempre se va pensando: ¿qué papel me faltará esta vez?.


Si pensamos así, es porque estamos acostumbrados a que esas personas que nos atienden no realizan bien sus respectivos trabajos. Creo entender la razón. Me imagino que es duro estar escuchando quejas todo el día del resto de ciudadanos. Pero todo iría mejor si estas personas, cuando uno va por primera vez, se dignaran a dar toda la información necesaria para así no tener que ir sucesivamente para la misma gestión, y claro está, con otro humor muy diferente al del primer día. Por si fuera poco, tenemos que soportar colas interminables en la calle, sin saber muy bien si esa será la cola correcta, porque ¿para qué van a poner carteles indicativos que faciliten la vida un poco al ciudadano?.
Propongo que se haga como con los controladores aéreos, más o menos. Por ejemplo, que trabajen dos horas y descansen una, todo esto claro está, teniendo personal para cubrir esos tiempos de descanso. Y como dirían en el anuncio uno se queda con las ganas de decirles: “usted lo que necesita es…”.