Me acuerdo mucho de tí

sábado, 27 de febrero de 2010
Hoy es uno de esos días en que he vuelto a pensar en ti, abuela. Te echo mucho de menos, pienso en ti muchos días y echo en falta aquellos veranos en los que me mandaba mi madre al pueblo para que pasara el verano a tu lado y al del abuelo. El abuelo sigue más o menos igual, tiene sus achaques, pero ya sabes que siempre ha sido una persona muy fuerte y que puede con todo lo que le echen. Últimamente, se encuentra un poco decaído, creo que es porque te echa de menos, al igual que los demás.
Recuerdo aquellos veranos en que compartía mis vacaciones con vosotros y cómo me preparabas los dulces, que dentro de tus posibilidades podías hacerme. Recuerdo las natillas que hacías, que eran tantas, que ni yendo todo el pueblo a casa, podrían acabar con todas. Recuerdo, que te gustaba escribir poesía y hoy en día estoy intentando recuperar parte de esos textos para guardarlos con mucho cariño. También me acuerdo, de cuando llegaban los reyes magos y siempre me ponías las botas de agua en la ventana para que, a la mañana siguiente me encontrara en su interior lo que buenamente podías poner, o cómo me defendías de los niños que intentaban pegarme. Te echo mucho de menos abuela. Espero que no te olvides de nosotros. A tu entierro acudió todo el pueblo y se notaba que te querían mucho.
Recuerdo, cuando hacías el jabón en casa con sosa caústica y cuando hacíamos la matanza y cómo me ponías las longanizas en la lumbre, en el interior de papeles para que se asaran y me las comiera para merendar.
Recuerdo lo mucho que me querías y lo orgullosa que estabas de mí, pero sobre todo lo que más recuerdo es que no parabas de hablar de que ibas a asistir a mi boda, de que tenías mucha ilusión en venir a Madrid para ir a mi boda y que al final no pudiste, porque tuviste que ir a hacer un viaje muy largo, del que nunca más volviste.

La corbata negra

Es curioso cómo vamos quemando etapas en nuestras vidas, pero se diferencian muy bien en pequeños eventos, a los que tenemos que asistir, bien para pasarlo bien, o cómo pretendo decirles en este artículo, para acompañar en el dolor a nuestros seres queridos, amigos, o compañeros de trabajo.
Cuando somos muy jóvenes y estamos bajo la protección de nuestros padres, asistimos con los mismos, a bodas de amigos suyos, bautizos y comuniones de los hijos que más tarde, han ido teniendo en el camino.
Pero llega un momento, en que nosotros, empezamos a hacer nuestra vida independiente y nos echamos novia/o, con la que, tendremos una serie de amigos en común. Y pasados unos años, con las ilusiones de cada uno de nosotros, llega el tan esperado momento de casarse y compartir con nuestra pareja el día a día. No somos los únicos; A su vez, el resto de las parejas, van haciendo lo mismo en diferentes años y cómo no, asistimos a las bodas de todos ellos, para compartir su felicidad, hasta que llega el momento en que todos estamos casados.
Dejamos pasar un tiempo en que, nos centramos en nuestros trabajos y en nuestras casas, disfrutando de la soledad y de momentos inolvidables con nuestra pareja.
Pero un día decidimos tener un hijo y lo mismo el resto de nuestros amigos, con lo que al poco tiempo, empezamos a asistir a bautizos y comuniones, para más tarde tener una época, en la que estaremos tranquilos, asistiendo a la magia de ver crecer a nuestros hijos y haciéndonos cada vez más mayores y en algunos casos más maduros. Obviamente sin apenas darnos cuenta de ello.
Pasada esta etapa de nuestras vidas, nos hemos convertido en lo que antes, eran nuestros padres y llega el momento en que, ninguno de nosotros, querríamos compartir con los demás, el momento en que se empiezan a morir nuestros seres cercanos; y tenemos que ponernos la corbata negra, para asistir al funeral y dar nuestro más sentido pésame, a nuestros familiares y amigos, o por otro lado, esperar a que nos lo den a nosotros.
La vida tiene estas cosas desagradables, pero demos gracias, por tener cerca de nosotros a personas a las que les importemos.

La incertidumbre

miércoles, 17 de febrero de 2010
En estos días que corren, no es difícil encontrarse con personas que lo están pasando mal, económica y personalmente. Sólo tiene uno que salir a la calle y relacionarse con los demás para comprobar esto que les cuento.
Hablas con tu jefe y te dice que los clientes que durante tantos años le han estado dando trabajo y pagando, ahora parece que no quieren saber nada de él. Se pasa todo el día haciendo llamadas de teléfono, para conseguir cómo única respuesta: “ahora no es buen momento”
Y claro cómo si para los demás lo fuera. No se dan cuenta de que si ellos no pagan, mi jefe a su vez, no puede pagar a sus empleados y demás colaboradores, que a su vez, no podrán pagar sus facturas y sus hipotecas. Y claro, los bancos no entienden de si es un mal momento, o bueno. Estos no llevan de serie la sensibilidad, ni la comprensión.
Hablas con los jefes de pequeñas y medianas empresas y no saben, si podrán aguantar un mes más. Todo esto, a su vez genera un miedo en los trabajadores de esas empresas, que día a día, van viendo lo mal que está la situación económica de su compañía y no saben si tendrán dinero para afrontar los pagos de la casa, el colegio de los niños, o las letras de todas esas cosas que se han comprado a cómodos plazos con cómodos préstamos.
Creo que deberíamos reflexionar, acerca de cómo se pagan los trabajos realizados. Propongo que por anticipado se cobre la mitad de lo presupuestado, para que así de esta manera a nadie le dé por echarse atrás a la hora de satisfacer los pagos del que ha realizado un trabajo para nosotros. Esa manera de pagar aplazadas las cosas, nos ha llevado hasta donde estamos en este momento. “Mire usted, si no tiene dinero para pagarme cuando le haya realizado el trabajo, pues entonces es mejor que no me llame”.
Por otro lado, todo esto que les cuento, tiene una doble lectura y es lo que influyen en nuestras vidas. Me refiero a que todas estas preocupaciones, se llevan a casa y se comparten con los miembros de la familia. Ni que decir tiene, que generan multitud de discusiones y malos rollos, que por otro lado, no son culpa de ningunas de estas personas, más bien diría yo del funcionamiento en que está sumergida la sociedad y que cómo último actor en esta serie, el que paga los platos rotos de una manera más cruel, es el trabajador-currito.

La creatividad

domingo, 14 de febrero de 2010
Es curioso cómo son las personas. Estas cerca de ellas durante mucho tiempo, personas con las que pasas grandes momentos, con los que compartes trabajo, familia, amistades, vecinos y no caes en la cuenta ,hasta que llega un momento determinado, de que esas personas tienen un don, cada una de ellas diferente. A unas se les da bien hacer páginas web, a otros pintar, a otros hacer cortos, o cómo es mi caso: escribir sobre diferentes cosas.
Y basta que una de estas personas saque a la luz una de sus aficiones, para que vaya descubriendo cuáles son las aficiones de los demás.
Lo que quiero decir es que las personas somos más que nuestros trabajos y nuestras rutinas diarias.
Yo empecé con el blog y ,a partir del mismo, he ido descubriendo cómo les ha picado la curiosidad a muchos de mis amigos y han ido creando sus propios blogs.
Tengo un amigo que, un día llegará muy lejos en el cine. Hace unos cortos estupendos de los que en mi blog me hago eco y en los que se puede descubrir el arte e inquietudes que tiene este cinéfilo.
Otra mención me merecen dos amigos míos, que se hacen llamar "Monk & Frames", que son unos craks. Son capaces, aparte de ser buenos amigos, de dedicar un tiempo  (que en muchos casos no tienen) a desarrollar una idea (del que les escribe)... Pues cómo les digo, dedicando tiempo a hacer una página web ...poniendo su alma y todas sus ganas por que salga bien la cosa ... puedo decir que es espectacular.
Luego tengo dos amigos más que están descubriendo la pintura y no me refiero a la que se utiliza para pintar la casa, más bien la que se utiliza para hacer óleos.
En fin, que el ser humano no deja de sorprenderme y afortunadamente para mí todos estos amigos están muy cerca  y tengo la suerte de disfrutar de su amistad.

El sombrero de paja

Habrán escuchado alguna vez: “eres como los sombreritos de paja, no vales ni para el frío ni para el calor”
Y es que hay diferentes tipos de personas en función de cómo llevan los diferentes estados meteorológicos. Me explico, a algunos les gusta el frío, van por la vida disfrutando del tiempo gélido que hace, acompañado de fuertes vientos...  y los ves y parece que ni tiritan los tíos.
Luego están a los que les gusta el calor y parece que ni sudan. Tú estás sufriendo bebiendo todo el día cosas frías que acabarán por provocarte un dolor de garganta, seguro. Son capaces de comerse un cocido madrileño cuando en el exterior están a 46 grados y se quedan como si nada, tan contentos y felices y encima te dicen aquello de que "parece que no hace demasiado calor fuera".
¿Por qué hay personas que se empeñan en llevar la contraria porque si, cuando casi el resto de la humanidad está sufriendo esos calores insoportables? Lo mismo pasa con los que les gusta el frío, que está bien que disfruten con el mismo, pero que no pretendan que nos creamos que es un frío suave, cuando tenemos las orejas que si alguien nos da un toquecito, se nos caerían.
Y luego están las personas que son como "los sombreritos de paja", que si hace frío, pues se mueren de frío y que, si hace calor, se derriten en medio la calle. Abrazan por la noche  la almohada y parece que están abrazando el radiador, no descansan (la almohada suda casi más que ellos). Abren un refresco de cola recién sacado de la nevera y a los 30 segundos está cómo el caldo. No les parece que encuentren un punto intermedio en esas situaciones. O se mueren de calor, o se mueren de frío, pero cuando peor lo pasan es cuando ven y escuchan hablar a los otros dos tipos de personas a las que parece que no les afecte la climatología.
Pero a los “sombreritos de paja” les queda solamente una cosa por la que alegrarse y es que los que están englobados en los otros dos casos, lo pasan mal cuando el tiempo no les gusta, y sólo en ese momento es cuando te sientes un poco comprendido.

Uno más de la familia

Las familias están compuestas por diferente número de personas, dentro de un mismo hogar. Siempre es susceptible de variar, pero independientemente de que número sea,  llega un momento en que crece con uno más ,en muchos caso,s y a veces hasta en dos miembros... si se desea con muchas ganas y si por el medio hay algún crío.
Me refiero a los animales de compañía, perros, gatos, pájaros, pero principalmente los dos primeros que son los que más abundan. Un buen día, uno de los que forman la familia decide que es el momento de llevar un perro o gato a su hogar (cómo cuando se decide si se va a tener un hijo y se ven y estudian todos los pros y contras, así cómo si es el momento adecuado). Y una vez tomada la decisión, se comienza la búsqueda del animal perfecto para que les acompañe en sus vidas. Lo que estas personas no saben es que estos animales llegarán a formar parte de sus vidas hasta puntos inimaginables. Se comportarán cómo uno más de la familia, apropiándose de las formas de actuar y de las rutinas de la familia, con lo que cada día que pase se ve al animal, no ya cómo lo que es, sino mas bien cómo una persona que convive con nosotros y que casi tiene voz y voto en todo lo que se refiera al funcionamiento de la casa y de la familia.
Actualmente yo no tengo ningún animal en mi casa a excepción de mi mismo, pero los he tenido durante mucho tiempo, por lo que sé de lo que estoy hablando.
La única cosa que me gustaría decirles, cuando se planteen tener un animal en sus casas es que sepan que como les he dicho son cómo las personas y requieren de los mismos cuidados que nosotros mismos y que se ponen enfermos igual que nosotros, por lo que es habitual que nos encontremos con situaciones en las que se sufra, porque se les coge muchísimo cariño y no nos gustará verles sufrir.
Yo siempre he dicho que si se tiene un animal en casa es para tenerle en condiciones y si no, es mejor que nos estemos quietos y sigamos nuestro camino solitario, sin poder disfrutar de la compañía y cariño desinteresado de estos seres que nunca piden nada a cambio a no ser un poco de cariño.

Las casas

jueves, 11 de febrero de 2010
Dice la Constitución que todos tenemos derecho a una vivienda digna y estoy totalmente de acuerdo, pero no siempre es tan sencillo llegar a tener una, dado el precio que alcanzan en el mercado inmobiliario.
Por otro lado, creo que ésto hace que valoremos más nuestra vivienda, ya que nos cuesta mucho pagarla y nos lleva gran parte de nuestras vidas acabar con la dichosa hipoteca que nos acompaña cual perro fiel en las buenas y en las malas.
Pero vayamos al meollo de lo que quiero decirles. Tengo la impresión de que las casas tienen sentimientos y memoria propia. Llámenme sentimental, pero si lo piensan bien en ella vivimos muchas experiencias inolvidables y tengo la impresión de que todo queda grabado en las paredes, cual pintura fijada a las mismas.
Yo he visto a mi casa desnuda, enseñando todas sus vergüenzas, la he visto desde los pilares hasta que ya estaba terminada por completo. Pero ese no es el fin de las casas. Me refiero a cuando ya la han terminado. Luego llegamos los propietarios, las vestimos, las decoramos, las transformamos. Ellas, a veces, nos lo agradecen mostrándose muy guapas, presentándonos su mejor cara. Otras veces, como las personas, se quejan, hacen que nos fijemos en ellas, ya que se muestran débiles dándonos algunas señales, cómo averías y pequeños desperfectos. Lo hacen para que sepamos que están ahí, que no nos olvidemos de ellas, que también tienen su mantenimiento y que hay que cuidarlas como a las personas mayores. Hay que ir mimándolas poco a poco, para que no se quejen y ya verán cómo ellas se lo agradecen, mostrando su mejor cara.
En el interior de una casa se viven momentos felices y tristes. Se va incrementando la familia. Ellas ven como vienen visitas y como no. A todas les enseñamos nuestras casas porque estamos orgullosos de ellas.
Yo estoy muy contento con mi casa y de como cuida de mi familia. Intento hacer todo lo posible para que se encuentre feliz, poniéndola todas las cosas que yo creo que la mejoran.
Nuestra casa no es sólo un lugar donde vivimos, más bien es donde se queda el recuerdo impregnado en sus paredes de lo que es el día a día de nosotros mismos.
Cuiden sus casas, que son uno más de la familia.

Los miedos de los coches

sábado, 6 de febrero de 2010
Los conducimos, los sobrecargamos, los mimamos, los tuneamos, los elegimos o, ellos nos eligen a nosotros, el caso es que tenemos una relación muy especial con esos seres que tienen sentimientos hacia nosotros, sus dueños.
Cuando los compramos por primera vez, huelen a algo que nos hace sentir especiales, huelen a nuevo, luego se va desvaneciendo ese olor y decidimos recuperarlo mediante ambientadores que, lo que hacen es estropearlo un poco más, porque nunca en la vida recuperará ese olor primero. Bueno, creo que el coche entiende que lo hacemos para que cuando alguien se suba en su interior, hable bien de ellos. Es curioso, pero cuanto peor es el coche o, más barato, mas nos empeñamos en ponerle pegotes. Yo me imagino a esos pobres vehículos pensando: ¿Por qué no te pones tú eso en tus…?
Si los coches hablaran, cuantas historias podrían contarnos, acerca de los novios que se van conociendo poco a poco en el interior de ellos, de las primeras discusiones sobre multitud de temas, de los golpes en el interior de los mismos por diversas circunstancias, de los primeros arañazos en el exterior por ser novato y no controlar mucho acerca de la conducción, de cómo van cambiando los gustos musicales, según va el propietario teniendo más edad, de ese primer niño que hace que el coche tenga una responsabilidad añadida, que es la de cuidar de que no le pase nada a esa criatura.
Lo curioso es que, al principio, los primeros años, siempre estamos muy contentos con nuestro coche, pero, llega el día en que el pobre empieza a sufrir unos pequeños achaques, y bueno, no le damos mucha importancia, le solemos llevar al médico para que le cure, porque al fin y al cabo es uno más de la familia. Según pasan los años y él mismo va viendo cómo va empeorando, se pregunta si podrá seguir llevando a sus propietarios a todos los sitios. Se empieza a preocupar cuando tiene que ir a un sitio en que le hacen pasar una serie de pruebas. La primera vez no hay problema pero,según pasan los años, le cuesta más pasarlas y, como siempre que le toca ir a esas pruebas, se encuentra con otros coches que le hablan de que hay algunos a los que ya no se les ve "por ahí", entonces se empieza a preocupar, y empieza a sufrir, pensando en el momento en que él tampoco vuelva para pasar las insufribles pruebas en que le retuercen de arriba abajo, y luego pretenden que no le pase nada.
¿Alguien se ha parado a pensar en lo que pensarán los coches, cuando ven a alguno de sus compañeros en algún arcén, destrozados, llenos de golpes, con las lunas rotas y las puertas destrozadas? Yo me imagino que sufrirán mucho y lo peor de todo es que no les dejamos que se acerquen a interesarse por sus amigos.

Recuerdos de un maltrato

martes, 2 de febrero de 2010
La historia trata de cómo una persona tiene el mismo sueño día tras día acerca de un suceso que creó su mente y que nunca llegó a pasar, pero que sí está relacionado con el hecho de que su madre sufriera malos tratos por parte de su padre. El sueño siempre comienza de la misma forma.
Se ve a sí mismo saliendo de su casa en un barrio obrero de una gran ciudad, acompañado de su madre. Él ronda los doce años y se le ve muy orgulloso de estar junto a ella. Sólo ellos dos saben por lo que han pasado hasta llegar allí; y sobre todo ella, la que más le tuvo que sufrir.
Caminan hasta la Casa de Campo para tomarse un refresco en una de las terrazas que coronan el Lago y desde las que se puede ver a la gente disfrutando de un día soleado , remando, o paseando alrededor del mismo.
Todo transcurre con normalidad hasta que el hijo se percata de la presencia de una persona que no debería estar allí y que pone en peligro a madre e hijo.
Sin perder tiempo se levanta de la silla y le grita a su madre que corra a protegerse, que huya y que no se detenga, ya que él no puede, por mucho que intente moverse de donde se encuentra. Era como si el destino le obligará a enfrentarse a su padre para poder liberarse de esas ataduras morales que no le permiten hacer una vida normal.
Una vez la madre está a salvo llega el fatal desenlace en el que el hijo se enfrenta al padre golpeándole hasta que se despierta en su cama empapado de sudor con el corazón latiéndole desbocado como un caballo a galope.
Un buen día, el chico se da cuenta de que hace mucho que no tiene ese sueño y cae en la cuenta de que coincide con que ,ese tiempo, es el mismo que hace que falleció su padre.
Por fin descansan en paz , tanto la madre como el hijo.
FIN

El trato en los hospitales

Me gustaría empezar este artículo deseándoles que nunca tengan que ir a un hospital, o centro sanitario, pero tengo claro que eso no va a pasar, pues tarde o temprano tendremos todos que pasar por allí a hacernos alguna revisión de kilómetros.
Sé que es incidir en lo mismo de muchas otras veces, pero no puedo dejar de comentaros lo bien que nos iría a todo el mundo si en esos puestos de trabajo, especialmente, hubiese personas que amaran su trabajo.

Yo entiendo que debe ser complicada la administración de un hospital y que se intenta recortar costes por todos lados, para que todas las personas de este país, podamos seguir disfrutando de la ”sanidad gratuita" pero al margen de todo ésto, creo que los pacientes nos sentiríamos menos agraviados si, cuando llegáramos al hospital, recibiéramos suficiente información de lo que nos pasa, del tratamiento a seguir, del por qué de las "esperas" y ,sobre todo, de si las personas que nos atienden transmitieran seguridad y amabilidad hacia nosotros.
La sanidad está colapsada, pero hay cosas que no se explican, como es el hecho de que intenten derivar enfermos hacia otros hospitales, y luego te enteres de que tienen habitaciones y camas libres en el que has optado por acudir.
Probablemente tengan sus explicaciones y muy convincentes,¡seguro! pero ¡que trabajo les cuesta dar una serie de explicaciones! para que todos quedemos contentos y, lo más importante, "el enfermo", que es el que realmente necesita una respuesta a sus problemas.
No quisiera olvidarme de todas esas personas que trabajan en el ámbito sanitario y que, a mi modo de entender, no se merecen esos puestos (que yo entiendo que deberían ser para personas que, aparte de estar cualificadas, sean personas que amen el dispensar un trato de amabilidad y cariño hacia los enfermos). Hablo con conocimiento de causa, ya que he trabajado en la sanidad y he podido comprobar y asustarme del trato que se dispensa a los enfermos.
El mensaje sería, si no tienes vocación, ¿a qué vas? ¿a putear a los demás?

Mi blog

Lo que pretendo con este blog que he creado o, más bien me han ayudado a crear, es que sea como ese diario que nos compramos cada día, como ese cupón que anhelamos nos toque para poder tapar algunos agujeros, como esa cita que se tiene con un amigo para tomar un café al abrigo de alguna cafetería bulliciosa, en la que poder expresar nuestros sueños y preocupaciones.
He de reconocer que cuando mi amigo Ángel me propuso que escribiera en un blog, yo que nada entiendo de informática y derivados, le dije que tenía un montón de blocs de notas en casa, y él, riéndose, me explico a lo que se refería con esta herramienta que hoy en día utilizo casi a diario para llegar a vosotros.
Pues, a lo que iba, que me encantaría que se pusieran todos como favoritos en sus ordenadores este blog, para poder así compartir con vosotros todas mis inquietudes y que, si es posible me deis vuestra sincera opinión acerca de lo que escribo, que al fin y al cabo lo escribo para vosotros y de paso le echo una mano al gobierno para arreglar un poco las estadísticas acerca de que la gente lee poco en este país.
Sucesivamente iré poniendo más artículos en referencia al deporte y a los niños. Tengo la intención de escribir un artículo semanal al respecto, dado que los deportes ocupan una parte importante de nuestras vidas, bien sea practicándolo, bien viéndolo por la tele o, escuchando la radio; y qué decir de los niños, que cada día nos sorprenden con sus frases acerca de cómo ellos entienden la vida.
Bueno, me despido de vosotros, amigos, con un fuerte abrazo y esperando que disfrutéis de mis artículos.

Las llamadas comerciales

Les habrá pasado más de una vez, que estando en casa o en el trabajo, recibimos llamadas comerciales, que "a uno" de la sensación de que es una persecución para hacerse con clientes nuevos.
Es posible que si aceptamos que nos informen acerca de su producto, estemos cometiendo un grave error y me explico. Un día se me ocurrió aceptar la llamada de una de esas empresas de banda ancha.Yo ya tenía contratada una con otra empresa, pero bueno por escuchar, pensé no pasa nada, y ahí está el error, porque cuando acabas la conversación es cuando vienen los problemas. Si resulta que por un casual tú has mostrado cierto interés en lo que te están contando, ellos lo que entienden es que es mejor que por su cuenta te den de baja en la operadora con la que estás trabajando y que te den de alta con la suya. Así que un buen día, cuando vas a conectarte a internet, descubres que no puedes y claro, llamas a tu empresa de toda la vida, con la que estás contento y descubres que te informan de que no eres cliente suyo y de que perteneces a otra compañía.
Y yo me pregunto, ¿acaso yo he dado el consentimiento para que se me cambie de compañía o a alguien de la operadora con la que estoy trabajando no se le puede ocurrir llamar a ese abonado, que por lo visto se está yendo con la competencia? Creo imaginar el por qué de esta desidia. Seguramente es porque ellos hacen exactamente lo mismo con los clientes de las demás operadoras.
Y bueno, hoy en día estoy con esa compañía, que sin mi autorización me dieron de alta con ellos, porque todos sabemos lo complicado que es darse de baja de una de estas empresas, pero lo curioso del caso es que un día recibí una llamada telefónica de mi anterior operadora preguntándome si quería cambiarme y ese fue mi día, porque me desahogué cantándoles las cuarenta y diciéndoles lo poco que les importó que otra compañía hiciera estas prácticas en sus propias narices y la poca información de la que disponen los operadores, que llaman a los potenciales clientes , sin ni siquiera tener conocimiento de que ya habían sido clientes suyos.
Esto que cuento y que es cierto, tengo conocimiento de que les ha pasado a más personas, así que mi recomendación es que no se acepte hablar con estas empresas, que, por otro lado, siempre llaman con números ocultos, a no ser que tengamos claro que queremos algo de ellas.

Estábamos Perdidos

Pues sí amigos, hemos estado perdidos. Ha llegado el momento tan deseado y es hora de que dejemos todo lo que tengamos que hacer y dediquemos todas nuestras fuerzas a algo que nos lleva a sumergirnos en un mundo diferente, que hace que cada uno de nosotros queramos ser uno de los protagonistas de esa serie tan famosa que es PERDIDOS. Es increíble lo que ha podido enganchar a la gente de todas las edades.
Un buen día alguien te la recomienda, y tú, que generalmente has visto alguna parte de algún capítulo suelto, claro como no te enteras de nada, pues acabas diciendo lo mismo que dicen todos. "La he visto pero es que no se de que va, parece un poco liosa". Y claro que es un lío, no te enteras de nada, ni cuando la estás viendo día a día, y capítulo tras capítulo.
Tu pareja te dice que estás loco, que cómo es posible que estés tan metido en la serie, que aún siendo fumador, ni siquiera te levantes a fumar y de lo único que tienes ganas es de poner otro capítulo y otro. Lo reconozco, he llegado a verme ocho capítulos seguidos, sin levantarme del asiento, es peor que la nicotina.
Tengo que decir que soy culpable, lo reconozco, he hablado de la serie con muchas personas a las que he hecho adictas, que deberían encarcelarme. Eso sí, que me dejen ver la última temporada, por favor.
A todos los que son fans como yo, les habrá parecido que no veían el día en que la estrenaran, y yo.. hablando como "Sahid Yarrar" con todo el mundo...y la gente mirándome como si estuviera loco, pero luego descubres que a esas personas a las que les has metido la serie por los ojos, se han enganchado a la misma y descubres lo bello que es tener cosas en común con otras personas.
Ahora, la gran duda, al margen de todas las que nos ha generado la serie y que esperemos que estén a la altura para poder satisfacer todas nuestras preguntas acerca de lo que ha ido ocurriendo a lo largo de estas últimas cinco temporadas. ¿La vamos viendo capítulo a capítulo?, o por el contrario, esperamos hasta que se acabe y la vemos de un tirón en un par de días.
Yo soy partidario de lo segundo, pero he de reconocer que se me va a hacer muy difícil, teniendo en cuenta que todo el mundo va a estar haciendo comentarios de cada capítulo que hayan visto y es muy difícil hacer oídos sordos al respecto de este tema.
Y, otra duda que me corroe. ¿Cuánto tiempo vamos a tener que esperar para salga otra serie como esta?, porque estarán de acuerdo conmigo en que el tiempo que hemos estado esperando a que pongan esta última temporada, las series que hemos visto, no han llegado -ni por asomo- a satisfacer nuestras necesidades.
Un saludo para todos los DHARMAADICTOS.