No estamos en crisis

lunes, 5 de julio de 2010
Me cuesta mucho hacerme a la idea de que estamos en crisis. Lo digo porque, si ustedes intentan reservar algún hotel en la costa, cualquiera que sea, se encontrarán, con que, es sumamente difícil hallar plazas libres, pero lo que es peor, no han bajado el precio de las mismas.
Se siguen viendo las terracitas de la ciudad, llenas de gente, consumiendo, gastando, a todas horas "a rebosar". Los centros comerciales están "a reventar" de personas que siempre acaban comprando algo. Los precios en los restaurantes, no han bajado lo más mínimo y en las tiendas de ropa, tienen unos precios que le quitan el hipo a uno.
Paso a decirles, sea de paso, alguno de los trucos, que utilizan las tiendas de ropa, muebles, decoración y demás, para captar a los clientes y hacerles picar. Colocan en los escaparates, unos carteles llamativos, con grandes y coloridas letras, en los que se destaca que se están yendo, que cierran los pobres por liquidación y uno piensa, ¡pobriños! que no les ha ido bien ¡y claro! entramos para ver si podemos conseguir algo a buen precio y no nos damos cuenta de que, aunque pongan que lo han rebajado un tanto por ciento, resulta, que previamente, los han "inflado" con lo que al final, queda de la misma forma en que estaban.
Para colmo, cuando se han tirado varios meses utilizando esta técnica, van y ponen un cartel bien grande que dice: “NOS QUEDAMOS”.
Ahí va eso y tengan mucho cuidado, con los timos de estas tiendas, que abundan por doquier.
Les voy a contar algo muy curioso, que veo cada día con gran expectación, y es el hecho de que en la bolsa de taxis de la terminal 4, del aeropuerto de Barajas de Madrid, existe una cafetería restaurante, en la que los únicos que pueden consumir sus productos, son los taxistas y cuál fue mi sorpresa  cuando al acudir a la misma para tomar algo, pensando que los precios eran sustancialmente más bajos (ya que tienen una clientela constante de unos 1500 taxistas a todas las horas del día)  resulta que, todo lo contrario, que no es que los hayan bajado, sino que más bien, están bastante altos.
Si ésto no es robar, pues que venga Dios y lo diga. Me imagino cuantos negocios de hostelería, quisieran contar con esta clientela fija, todos los días del año...

Las motos

Día tras día, me encuentro por las calles de mi ciudad, o bien por las carreteras, un montón de motos que me adelantan, sin respetar, ni los límites de velocidad, ni la distancia de seguridad y lo que es peor, por el lado derecho, poniendo en peligro la integridad del resto de conductores.
Es curioso, cómo tenemos que ver y escuchar las campañas que hace tráfico, para que tengamos en cuenta que no estamos solos en la carretera y que también circulan las motos, pero yo me pregunto ¿Por qué no se hacen campañas para concienciar a los motoristas de que respeten las normas de circulación? Tal vez de esa manera, no habría que poner protecciones en los quitamiedos, ya que de esa manera, se reducirían drásticamente los accidentes de circulación de los mismos.
Es cierto, que hemos conseguido que se pongan el casco, pero ¿cuánto tiempo necesitaremos, para meterles en sus "duras cabezas", que es muy importante respetar, no ya solo, las normas de circulación, sino al resto de los conductores?.
Pareciera, leyéndome, que tengo algo en contra de los motoristas, nada más lejos de la realidad, ya que por otros lado, podría decir lo mismo de los conductores de coches, pero me toca la fibra sensible y se me activan los neurotransmisores del miedo, cuando circulando en compañía de mi familia, estas personas, ponen en riesgo la vida de mis seres queridos.
Un poquito de por favor, que ustedes, tampoco circulan solos por las carreteras y las ciudades.

Las huelgas

Ya es verano y, como siempre, llegarán las temibles huelgas de los trabajadores de los transportes, bien sea por carretera, aire o ferrocarril.
Hemos empezado por la de los trabajadores de Metro, que dicho sea de paso, no quiero relacionarla con las que sufrimos todos los años, pero que ha dado el pistoletazo de salida, para que comiencen las demás.
Año tras año, observamos como un grupo de personas, tienen en sus manos, el futuro y destino de nuestras vidas. Si se lo proponen y créanme, que es así, "nos martirizan", hacen que comencemos las vacaciones con estrés, angustiados, perdiendo tiempo y dinero, que nadie nos repondrá nunca jamás... Y encima agradecidos cuando, tras martirizarnos todo lo que pueden, deciden que ya es hora de volver a la normalidad, dado que han conseguido que les suban el sueldo lo que ellos quieran y además, seguramente, una serie de beneficios de los que antes no disfrutaban y de los que no disfrutaremos el resto de los mortales.
Mucho me temo, que tras la huelga de Metro, vendrán la de los pilotos de aviones “que los pobres, no llegan a final de mes” y una vez finalice ésta, se unirán los conductores de autocares de larga distancia y los de los trenes de largo recorrido, que si no, ésto no funciona.
En fin, les deseo unas felices vacaciones y que no se las compliquen demasiado.

Las vacaciones

Llegan las vacaciones de verano y como de costumbre, la tan ansiada búsqueda de un lugar donde pasarlas y disfrutar de los nuestros y de un merecido descanso.
No se puede generalizar sobre las vacaciones, ya que cada uno se las monta de una manera diferente al resto. Los hay que, de antemano, tienen reservado el apartamento de turno, ése al que están acostumbrados a ir cada verano y que hace que se sientan cómo en su segunda casa. Ha llegado un momento, que de tanto ir al mismo sitio, terminan por conocer a todos los vecinos, que cómo ellos, veranean en su misma zona y ,de paso, a todos los comerciantes y camareros que les atienden cada año.
También tenemos, a las personas que les gusta, conocer sitios nuevos cada verano y aprovechan la ocasión, para hacer un poquito de turismo y disfrutar de algo diferente. Aunque sean las vistas y costumbres del lugar.
También tenemos, a los que se preparan el viaje con tanta meticulosidad, que parecen militares. A tal hora ésto, tal día lo otro y de camino, no podemos dejar de ver, tal cosa o tal sitio. Y deprisa a la hora de ir al cuarto de baño, que se nos descuadra todo y luego hay que recuperarlo.
Luego están, los que les gusta salir al extranjero, que queda "muy chic" y que te enseñan, cómo son las culturas de otros países, que siempre está muy bien y ,de paso, nos muestran lo cara que está la vida por esos lares.
Yo soy partidario de todo un poco, disfrutar de un sitio fijo, donde sé, a qué me expongo y de antemano, sé donde moverme, pero también soy partidario, de salir a conocer otros países, que hacen que me maraville de los paisajes que tienen y de la forma de comportarse de los habitantes de los mismos. Eso sí, sí quiero estar completo, a la hora de disfrutar de mis vacaciones, aparte de estar con mi familia, que son lo que más quiero de este mundo, necesito que donde vaya, haya unos buenos centros comerciales, donde poder satisfacer mis necesidades consumistas.
Cómo podréis observar, éste que soy yo, pertenezco a otro tipo de personas diferente de las anteriormente mencionadas ¡y que bonita es la diversidad!.
Venga todos, ¡a preparar las maletas y a no dejar nada en casa!

Estoy alucinado

sábado, 1 de mayo de 2010
Felicidades a los supermercados, que se encuentran en los aledaños de la ciudad universitaria de Madrid, porque han conseguido, que casi, la totalidad de los estudiantes, si es que se les puede llamar así, no lleven en sus manos, o colgados de sus hombros en mochilas, lo que deberían ser los libros, que el día de mañana, les proporcionen una formación adecuada, para poder enfrentarse a la jungla, que es la lucha por conseguir un buen puesto de trabajo. Lo que han logrado es tener una facturación importantísima, gracias a la venta de alcohol de todos los tipos, ya no necesitan vender ningún otro producto, distinto de los mencionadlos, porque a poco que lo pensemos, con toda la clientela potencial de la que disponen y que se acerca a sus locales, no necesitan de nadie más.
Es lamentable, cómo se les ve, con las manos llenas de bolsas de esas marcas, repletas de botellas de vino, cola, whisky, cerveza y sobre todo, hielo, mucho hielo.
Yo me pongo a pensar en todas esas personas que conozco y que sé de buena mano que han dado el callo duran te toda su vida académica y que no se permitieron una distracción, para poder conseguir un buen trabajo el día de mañana y aún así les ha costado lo suyo, así que no entiendo qué futuro les espera a todos estos chavales que un jueves por la tarde ye están dando al alcohol desde edades tan tempranas.
¿Qué futuro creen que les espera? A lo mejor al ver que no tienen ninguno y por descontado que no tienen espíritu de sacrificio y superación, no ven otra salida que matar el tiempo con alcohol en su interior, que al menos les harán ver la realidad distorsionada debido a sus efectos alucinógenos.

El comportamiento de los aficionados

martes, 20 de abril de 2010
Meses atrás, tuve la oportunidad de asistir a algún partido de futbol. No es que yo sea un seguidor de este deporte de esos que no pueden vivir, o comer, o dormir si pierden sus respectivos equipos, pero la verdad es que le voy cogiendo con el paso del tiempo, cierto gustillo, a eso de ver algún partido de mi equipo. Eso sí, siempre que lo den por abierto y desde el salón de mi casa, que es realmente donde me encuentro a gusto, o por invitación de algún amigo, a verlo a su casa.
Pero lo que quiero expresar, es mi sorpresa, cuando al asistir, como ya he mencionado anteriormente a los partidos, descubro, la falta de educación de los asistentes al campo y la falta de respeto, por los demás, al no parar de insultar a los jugadores, bien sean del equipo contrario, o de su propio equipo, si entienden que no lo están haciendo bien.
Me quedé asustado, viendo tan lamentable espectáculo y comprobando, para mi desesperación, que a la actitud impropia de estos seguidores, les acompañaba la mirada de aprobació9n de muchos de los niños que acudieron al campo, para ver las jugadas de su amado equipo.
Cuanto nos queda por aprender de los comportamientos de otros seguidores en otros deportes, como por ejemplo en el tenis.
Un poquito de por favor.
Les ves, cómo se insultan, entre ellos mismos, acuden al campo, muchos de ellos con alguna cerveza de más y luego nos extrañamos que se monten peleas dentro del campo de futbol.
Enseñemos a los niños otros valores, cómo son el respeto por los demás y la buena educación.

Que empiece la competición

domingo, 4 de abril de 2010
Es curioso, cómo cuando uno cree, que ha terminado con todo eso de los trabajos manuales, que nos mandaban en el colegio, pues resulta, que volvemos a empezar, porque nuestros hijos, vienen a casa con un montón de tareas, que sus profesores, se empeñan en que hagamos nosotros y no ellos.
Y aquí, es donde descubrimos, que nos sale la vena competitiva y nos esforzamos, por qué los trabajos que les han mandado, sean poco menos que obras de arte.
Al principio nos quejamos, de que siempre están mandando demasiados trabajos, pero cómo al final, no nos queda otra que hacerlos, pues nos esmeramos, para que el de nuestro hijo, sea el mejor.
Y uno podría pensar, pues que lo hagan los niños, que para eso se lo han mandado a ellos, pero si nos fijamos bien, descubriremos, que no puede ser, porque les dicen, que utilicen una serie de técnicas, como por ejemplo, el de la costura, que ya me dirán a mí. Cómo no sea que el chaval, nos haya salido un superdotado y haya nacido con la predisposición para hacer el punto de cruz, pues no veo yo, cómo va a poder hacer el dichoso trabajo.
Y llega el día de llevar los trabajos al colegio, pero cómo uno sea un poco torpe, se puede morir de la vergüenza, ya que hay trabajos, que parece que los ha hecho un profesional del marketing.
Recuerdo una vez, que mi hijo tenía que hacer al gallo Kiriko, comiendo semillas, de entre la caca y cuando lo llevamos al colegio, yo no hacía mucho por mostrarlo, porque, cuando empecé a ver los gallos de los demás, comprendí, que habían ganado la primera competición, pero no me preocupé mucho, porque quedaban muchas más, como por ejemplo, la de hacer pasteles, bizcochos y llevar el mejor aperitivo para los niños, cuando es el cumpleaños de uno de ellos.
También están las celebraciones de las fiestas de cumpleaños, que cada uno, intenta que sean mejor, que la de los niños que han celebrado antes las suyas.
Esperemos, que impere la cordura y dejemos que las cosas, se sucedan de una manera normal y que los niños tengan cosas a sus alrededor que les hagan disfrutar de la infancia. Y esperemos que los trabajos que se les manden, aunque sean para compartir un tiempo con los padres, que puedan hacerlos ellos, por sus propios medios, aunque necesiten la ayuda puntual de los padres.
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