Carta a la seño

jueves, 6 de enero de 2011
Gracias por todo, pero sobre todo porque, lleguemos hasta donde lleguemos, siempre podremos decir que la primera piedra de este camino que emprendemos, la pusiste tú: nuestra seño.
Gracias por todas tus enseñanzas y por tus esfuerzos en que aprendiéramos todas las cosas que creías necesarias para nuestro desarrollo personal.
Gracias por compartir nuestros cumples contigo y por disfrutar de tu compañía.
Gracias por estar pendiente de nosotros cuando estábamos malitos y por tener siempre informados a nuestros papás y mamás de todos nuestros avances en el cole.
Siempre nos acordaremos de tu cara sonriente cuando nos escuchabas en las reuniones que manteníamos por las mañanas para contar cada uno lo que nos parecía importante, en nuestras “interminables” asambleas.
Gracias por enseñarnos a respetar a los demás y a intentar que guardáramos el turno de palabra… que con estos camaleones se hace especialmente difícil… tú mejor que nadie lo sabes.
Nos vamos felices y confiados en que la nueva etapa que comenzamos, lo haremos de la mejor manera posible porque venimos de estar con la mejor profe que se puede llegar a tener y te deseamos lo mejor… y que no nos olvides, porque nosotros no te olvidaremos jamás.
Un beso muy fuerte de todos nosotros y de parte de nuestros papás y mamás, que seguro que te están muy agradecidos porque te han cogido mucho cariño durante este tiempo, al ver lo bien que te has portado con nosotros y lo mucho que nos has enseñado.
Siempre seremos tus camaleones.

3 comentarios:

JCR dijo...

¡Campanas! ¡Alarmas! ¡Sirenas! la orquesta sale para tocar las notas del regreso, dura batalla, pero nuevamente vemos tu silueta escrita en unas palabras para retomar un blog o mejor dicho un respiro para saber que continuas, todo tiene su punto, su momento, sea lo que sea nos alegramos de verte por estos lares, te echamos de menos, bienvenido Míster Oscar.
Un fuerte abrazo.

JCR dijo...

Oscar, leeré el cuento de Lucy a Joel, seguro que le gusta la parte de los cochinillos, buen ejemplo. Hasta la próxima.

The Thinker dijo...

Estoy de acuerdo con JCR, estamos my contentos de que empieces el año retomando esta afición de escribir sobre lo que te apetezca para que los demás podamos compartirlo contigo. ¡No olvides que tú has sido el que inició esta gran aventura de escibir en blogs, y que el resto, quizás sólo necesitábamos que alguien se animase para tomar la iniciativa de crear los nuestros. Ha sido un verdadero placer volver a leerte. Supongo que este artículo dirigiendo una carta a la seño tiene un siginifcado especial de lo que aquella seño significó. Creo que todos guardamos buenos recuerdos de alqún profe en concreto, no de todos, que tampoco hay que generalizar.
Por cierto, he intentado poner un comentario en el último y reciente cuento que has publicado, el primero de los muchos que espero publiques en el 2011, pero el enlace para poner el comentario no me ha funcionado, supongo que quizás es porque da error, te lo comento para que lo revises. Aprovecho para decirte que también me ha gustado.

Bienvenido de nuevo, que todos sabíamos que ésto se trataba de una pequeña pausa. A veces, dependiendo del momento, todos la necesitamos.
Un abrazo muy fuerte.

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